Dresden antigua residencia de los soberanos del reino de Sajonia, actualmente es la capital del Estado Federado de Sajonia. Se encuentra posicionado en una ubicación estratégica entre Berlin y Praga, representa un enclave comercial muy importante en la región.

Dresden guarda un triste recuerdo, ya que sufrió el uno de los bombardeos mas devastadores de la Segunda Guerra Mundial, arrasando casi la totalidad del casco antiguo, sin embargo ese pasado ha sido superado y ahora representa  una ciudad envidiable en su forma de vida. 

Una ciudad relajada.

En nuestro viaje a Alemania por razones de logística (nos alojaríamos en casa de una amiga), visitamos Dresden. Tengo que admitir que antes planear este viaje y a pesar de mi admiración por este país , nunca había escuchado acerca de Dresden, lo cual me sorprendería de muy buena manera.

Atardecer en la ribera del Elba en su paso junto a Dresden

Pues si, la sentimos muy relajada, muy bohemia, tiene un ritmo de vida que enamora. Tal vez sea por su cultura de andar en bicicleta por cualquier esquina de la ciudad que a nuestros ojos nos pareció tan especial.  

Comúnmente se cree que los alemanes son personas muy reservadas y serias, pero al menos en nuestra primera experiencia nos parecieron personas muy amables, siempre dispuestos a ayudar a viajeros perdidos como nosotros (en varias ocasiones), también muy simpáticos, máxime cuando por alguna razón intentamos mencionar palabras en alemán que no salieron tan bien.  Son muy Pura vida. 

Como moverse…

Dresden  (como muchas ciudades en Alemania), posee una eficiente red de tranvía y tren. Aunque a nuestro gusto  el medio favorito que encontramos fue la bicicleta, la ciudad brinda un ambiente muy seguro para andar en «bici». Se pueden alquilar en algunos sectores de la ciudad a precios bastante accesibles, y dar un paseo por la riviera del Elba y tomarse una cervecita de camino.

Una imagen cotidiana en Dresden, ciclistas circulando por donde haya espacio para la bicicleta. La catedral de Dresden al fondo. 

¿Qué comer?

Nuestro viaje coincidió con los mercados otoñales, lo que nos brindó una oferta gastronómica muy amplia.  Pero bueno ya que estábamos en Alemania, nos pareció acertado comer salchichas, en alemán «Bratwurst», y que buena idea! creo que en mi vida no había comido una salchicha con un sabor tan autentico (por lo que me motivé a repetir, lo cual no fue nada difícil). Sabían que en Alemania hay una legislación que prohíbe comercializar salchichas con mas de un día de elaboradas, de ahí su sabor tan jugoso y fresco.

Degustando una exquisita Bratwurst en el mercado otoñal,  mi cara lo dice todo.

Dado que empezamos una relación amorosa con las Bratwurst, probamos algo similar llamado Currywurst, que consiste en salchicha rebanada con papas fritas (en buen tico seria «Salchipapas» pero unas salchipapas premium), las salchichas son bañadas en salsa curry, de ahí su nombre . Con respecto a las comidas creo que eso fue lo que mas nos gustó, aunque hay que destacar que la mayoría de comida en Alemania es deliciosa y ni que decir del pan… en todas sus expresiones.

Currywurst en su máximo esplendor y sabor, lo disfrutamos en uno de los tantos mercaditos otoñales de la época. 

Por otro lado, no podíamos ir a Alemania y no tomar cerveza, las cuales son de alta calidad y poseen una característica peculiar, son muuuuy baratas! (1 «sixpack» de 500 ml puede costar 2.50 euros, unos 2.80 dolares al cambio actual. )

Degustando cerveza tradicional de Dresden , en uno de los bares ubicados junto a la ciclovía que recorre la ribera del Elba cerca de Dresden.

No me alcanzaría el espacio del blog para expresar todas las experiencias que vivimos en esta hermosa ciudad, una ciudad que apenas sabíamos que existía, una ciudad que agregamos en nuestra agenda más que todo por visitar una amistad, y que al final nos terminó encantando y para terminar este efímero articulo, lo único que le diremos a Dresden es  (tomando prestadas las palabras al genio de Cerati) : Me verás volver!!

A modo de terminar, este primer articulo o entrada, no sé como llamarle, pero bueno, con este pequeño extracto de nuestra visita a Dresden, debutamos en el mundo de los «blogueros» y esperamos compartir mucho por aquí.

PD. Les pido un poco paciencia, sabemos que nos falta mucho aún para dar un producto bien terminado, pero estamos trabajando para ello.

Saludos y PURA VIDA.


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